martes, 27 de noviembre de 2012


La felicidad ingrediente esencial en la vida de un niño



Hicieron un estudio con dos grupos de universitarios en el que tenían que resolver un problema en equipo. Al primer grupo les dijeron desde el inicio que la manera que resolvieran el problema era representativo de su coeficiente intelectual y de su éxito en el futuro. Por otro lado, al segundo grupo sólo les ofrecieron una bolsa de dulces, 
la cual aparentemente el grupo anterior había dejado ahí para que eligieran uno si se les antojaba, luego les explicaron el problema que tenían que resolver. El primer grupo de universitarios no logró resolver el problema, mientas que el segundo grupo lo hizo rápidamente.

Esta comprobado que un cerebro "feliz" y relajado es más creativo, más eficiente y más inteligente que un cerebro bajo estrés. Así mismo, un cerebro bajo estrés tiene mayor dificultad para aprender cualquier cosa.

Las presiones causadas por las dificultades escolares, los problemas familiares y los conflictos con amigos pueden causarle un gran estrés a un niño.

No permitas que esto afecte la felicidad de tu hijo, mejor pide apoyo si crees que lo necesita. Puedes llamar al 5545.8939 o al 5250.0157 y hacer una cita con la Psic. Mónica Bleiberg, quien en la primera cita platicará contigo acerca de aquello que te preocupa para que juntos generen un plan de acción para apoyar a tu pequeño. Muchas veces lo único que necesitamos es que nos digan que estamos haciendo las cosas bien.


Alternativas Al Castigo

Alternativas Al Castigo
El castigo es uno de los métodos de disciplina más utilizados entre los padres. ¿Porque? Posiblemente porque es una manera clara y directa de mostrarle al niño que lo que hizo estuvo mal. Desgraciadamente o afortunadamente, no siempre funciona, y el niño sigue repitiendo aquella conducta por la que fue castigado y es entonces que surgen las dudas: ¿Cuántos castigos son suficientes?, ¿Cuánto tiempo estará castigado el niño?

Según muchos autores, el problema con el castigo es que el castigo distrae de lo que quieres que el niño haga, por ejemplo, si quieres que cada vez que utilice tu computadora, la apague y la deje en su lugar y no lo hace después de que se lo pediste claramente, entonces lo castigas con no poder usarla. Pero hay un problema con el castigo, este castigo no le expresa tus sentimientos, no le expone tus expectativas directamente y no le da opciones para elegir.

Algunas alternativas que puedes tomas en vez de castigar pueden ser:
*Expresa tus sentimientos: "Me siento frustrada y enojada porque no puedes dejar mi computadora en su lugar y la dejas sin apagar."
*Expone tus expectativas: "Espero que puedas regresar y apagar la computadora cuando te la presto"
*Dale opciones: "Puedes seguir utilizando mi computadora cuando quieras y apagarla y dejarla en su lugar, o puedes dejar de tener el privilegio de utilizarla. Tú decide."
*Actúa: Pon tu computadora en un lugar inalcanzable para el niño, con el fin de que vea las consecuencias de su conducta. Díselo cuando te lo pregunte.
*Crea un plan de solución: Siéntate con tu hijo y creen juntos un plan para que el pueda utilizar tu computadora y tú la puedas encontrar cuando la necesites. Si el se siente parte de la solución, será más fácil que la realice.

Si decides castigar, o has castigado antes, no pasa nada. Lo importante es que te des cuenta de lo mucho que puedes ganar y enseñar a tu hijos utilizando estas alternativas. 

lunes, 26 de noviembre de 2012

Martes con mi viejo profesor


El libro: "Martes con mi viejo profesor" refleja todos los valores humanos a la perfección, encerrando en él una lección de vida para todos; ya que nos narra el testimonio de repetidas visitas durante cada martes, entre Mitch Albom y su viejo profesor, Morrie Schwartz, al cual le han diagnosticado una terrible enfermedad terminal, la ELA.
A través de estos encuentros llenos de conexión y complicidad ambos, alumno y maestro, intercambian ideas y reflexionan sobre la muerte, la familia, el perdón o el amor entre otros temas de la vida cotidiana, encerrando así una enseñanza subliminal fruto de un extraordinario testamento espiritual que nos ayudará a encontrarnos a nosotros mismos a la vez que nos hará reflexionar sobre nuestra vida de la mano de un hombre que depende por completo de los demás, pero que luchará hasta el final con el mayor optimismo.
Esta fabulosa obra está llena de sencillez, pero a la vez, cargada de emoción y vitalidad, es uno de esos relatos que hacen que te plantees la vida, de los que dejan huella, y de los que difícilmente se olvidan. 

Aquí el link donde pueden encontrar el libro completo, disfruten de ésta hermosa historia: 

Una vida entre el cielo y la tierra

Aguí les dejamos el link de un libro que los envolvera en una entrañable historia:

Después de sufrir una larga enfermedad. Francesco, un poco desorientado, empieza la aventura que emprende al llegar al cielo. Los maestros espirituales le muestran como tendría que haber vivido para crecer, y cómo se hace para lograr lo que cada uno desea para lograr el bienestar interior. Estas escrituras conmovedoras-basadas en las enseñanzas de los Registro Akáshicos- llevan al lector hasta el cielo para que después regrese a su vida y comience a dejar huellas en la tierra.

http://es.scribd.com/doc/55524001/Yohana-Garcia-Francesco-Una-Vida-entre-El-Cielo-y-La-Tierra

domingo, 25 de noviembre de 2012

Ley de la contigüidad


Ley de la contigüidad: Según esta ley de la asociación, aquellas ideas que se han vivido juntas tienden a aparecer juntas en nuestra mente. La típica vivencia de la música que nos evoca a una persona, o la creencia en el poder que atribuimos a nuestro bolígrafo de escribir unos trazos en el papel son ejemplos de esta ley. En el conductismo, el modelo de aprendizaje por condicionamiento, tanto el clásico como el operante, es una versión fisicalista, no mentalista, de la ley de la contigüidad propuesta por la filosofía moderna de corte empirista.

Boleta de calificaciones


Era miércoles, 8:00 a.m., llegué puntual a la escuela de mi hijo -“No olviden venir a la reunión de mañana, es obligatoria - fue lo que la maestra me había dic
ho un día antes.

-“¡Pues qué piensa esta maestra! ¿Cree que podemos disponer fácilmente del tiempo a la hora que ella diga? Si supiera lo importante que era la reunión que tenía a las 8:30.

De ella dependía un buen negocio y... ¡tuve que cancelarla!

Ahí estábamos todos, papás y mamás, la maestra empezó puntual, agradeció nuestra presencia y empezó a hablar. No recuerdo qué dijo, mi mente divagaba pensando cómo resolver ese negocio tan importante, ya me imaginaba comprando esa nueva televisión con el dinero que recibiría.

Juan Rodríguez!” -escuché a lo lejos -“¿No está el papá de Juan Rodríguez?”-Dijo la maestra.
“Sí aquí estoy”- contesté pasando al frente a recibir la boleta de mi hijo.

Regresé a mi lugar y me dispuse a verla. -“¿Para esto vine? ¿Qué es esto?” La boleta estaba llena de seises y sietes. Guardé las calificaciones inmediatamente, escondiéndola para que ninguna persona viera las porquerías de calificaciones que había obtenido mi hijo.

De regreso a casa aumentó más mi coraje a la vez que pensaba:

“Pero ¡si le doy todo! ¡Nada le falta! ¡Ahora sí le va a ir muy mal!” Llegue, entré a la casa, azoté la puerta y grité: -“¡Ven acá Juan!” Juan estaba en el patio y corrió a abrazarme. -“¡Papá!” -“¡Qué papá ni que nada!” Lo retiré de mí, me quité el cinturón y no sé cuantos azotes le di al mismo tiempo que decía lo que pensaba de él. “¡¡¡¡ Y te me vas a tu cuarto!!!”-Terminé.

Juan se fue llorando, su cara estaba roja y su boca temblaba.

Mi esposa no dijo nada, sólo movió la cabeza negativamente y se metió a la cocina.

Cuando me fui a acostar, ya más tranquilo, mi esposa se acercó y entregándome la boleta de calificaciones de Juan, que estaba dentro de mi saco, me dijo:

-“Léele despacio y después toma una decisión...”. Al leerla, vi que decía: BOLETA DE CALIFICACIONES Calificando a papá:

Por el tiempo que tu papá te dedica a conversar contigo antes de dormir: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para jugar contigo: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para ayudarte en tus tareas: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica saliendo de paseo con la familia 7
Por el tiempo que tu papá te dedica en contarte un cuento antes de dormir 6
Por el tiempo que tu papá te dedica en abrazarte y besarte 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para ver la televisión contigo: 7
Por el tiempo que tu papá te dedica para escuchar tus dudas o problemas 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para enseñarte cosas 7

Calificación promedio: 6.22

Los hijos habían calificado a sus papás. El mío me había puesto seis y sietes (sinceramente creo que me merecía cincos o menos) Me levanté y corrí a la recamará de mi hijo, lo abracé y lloré. Me hubiera gustado poder regresar el tiempo... pero eso era imposible. Juanito abrió sus ojos, aún estaban hinchados por las lágrimas, me sonrió, me abrazó y me dijo: -“¡Te quiero papito" Cerró sus ojos y se durmió.

¡Despertemos papas! Aprendamos a darle el valor adecuado aquello que es importante en la relación con nuestros hijos, ya que en gran parte, de ella depende el triunfo o fracaso en sus vidas.

¿Te has puesto a pensar que calificaciones te darían hoy tus hijos? Esmérate por sacar buenas calificaciones..